Casos de éxito


Desde nuestra experiencia hemos comprobado el beneficio fiscal que algunas empresas han obtenido por medio de la aplicación de la exención por rendimientos obtenidos en el extranjero.

Así, por ejemplo, un compañía comienza a exportar productos al extranjero y, para ello, constituye una sociedad en el país en el que venderá sus productos. Para el desarrollo de su actividad es preciso que muchos directivos y técnicos de la sociedad matriz se tengan que desplazar a las filiales por diversos motivos: firmar contratos, negociar arrendamientos de locales y naves, cerrar acuerdos de venta de los productos…

Los salarios derivados de trabajos desarrollados por estos directivos o técnicos estarán exentos del IRPF, en la medida en que se cumplan dterminados requisitos. Dado que el funcionamiento de la actividad en el extranjero suele conllevar un seguimiento constante son necesarios viajes a las filiales y, a menudo, el desplazamiento de muchos empleados.

Así, un estudio hecho para una compañía comparó los impuestos pagados por los empleados sin aplicar la exención por rendimientos obtenidos en el extranjero (sin 7p) y los impuestos aplicando la exención por 1 mes y 3 meses. El estudio reveló los siguientes datos:

 

Los técnicos con salarios 50.000 euros que habían estado trabajando por un periodo medio de 3 meses en el extranjero se ahorraron 5.000 euros de impuestos. Es decir, dichos empleados percibieron 5.000 euros más de salario neto sin que la empresa hubiera tenido que abonar retribuciones adicionales.

Los directivos, cuyo salario era mayor, pudieron considerar exentos importes mayores. Así, directivos con salarios de 150.000 euros, consiguieron un ahorro fiscal de 18.560 euros netos, sin que la empresa tuviera que pagar un mayor salario.

Working Abroad está especializada en conseguir en analizar y gestionar este tipo de exencion con el consiguiente ahorro fiscal.